Cuando se habla de la Copa del Mundo de 1986, es inevitable pensar en grandes momentos dentro de la cancha, pero también hubo episodios que marcaron un antes y un después fuera de ella.
Uno de los más llamativos fue la expulsión del paraguayo Cayetano Ré, quien se convirtió en el primer director técnico en la historia de los Mundiales en ver la tarjeta roja.
Un hecho inédito desde el banquillo
Durante el torneo celebrado en México, Ré protagonizó una acalorada protesta desde la zona técnica que terminó por colmar la paciencia del árbitro.
En el último partido del Grupo B, el 11 de junio ante Bélgica, Cayetano Ré pasó a la historia. Después del 2-2 que marcó Cabañas, el árbitro búlgaro Bogdan Dotchev se acercó a la línea de cal y, tras un breve diálogo con el cuarto árbitro, le indicó al entrenador paraguayo que se retirara del campo de juego del Estadio Nemesio Díez Riega, de Toluca. El DT le había discutido cada fallo al juez del partido y colmó la paciencia de todos los encargados de impartir justicia. Pero tras el segundo gol de Cabañas se le escapó algo más que un reproche.
La expulsión no solo sorprendió en su momento, sino que abrió la puerta a una aplicación más estricta del reglamento en las áreas técnicas.
El árbitro que marcó un precedente
El encargado de tomar la decisión fue el silbante Bogdan Dotchev, quien no dudó en mostrar la tarjeta roja y hacer historia en los Mundiales.
Su determinación sentó un precedente importante: la autoridad arbitral no se limita al terreno de juego, sino que también alcanza a los protagonistas en el banquillo.
México 86, un Mundial lleno de historia
Más allá de este episodio, México 1986 quedó en la memoria como uno de los torneos más emblemáticos, no solo por sus figuras y partidos inolvidables, sino también por momentos como este que ayudaron a evolucionar el futbol.
La expulsión de Cayetano Ré es, hasta hoy, una curiosidad histórica que recuerda que la intensidad de un Mundial se vive tanto dentro como fuera de la cancha.

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