Según la ciencia médica, el ser humano es capaz de girar el cuello entre 70 y 90 grados hacia cada lado (derecha e izquierda) a partir de la posición neutra; sin embargo, Jared Borgetti desafió todo tipo de ley física al anotar el 'Gol del Exorcista' en la Copa del Mundo Corea-Japón 2002.

El 13 de junio de 2002, todo México madrugó a partir de las 4:30 hora del Centro de la Capital, para ver de este lado del planeta al Tricolor en un duelo crucial contra Italia, por el liderato del Grupo G, con más de 10 mil aficionados mexicanos en el estadio de Öita, Japón.

Jared Borgetti festeja su gol a Italia, en Corea-Japón 2002. l AFP

La historia jugaba a favor de la Squadra Azzura, Tricampeón mundial, hasta ese momento, y con el antecedente de un triunfo y un empate en la justa contra los 'Verdes', pero contra pronóstico los dirigidos por el Vasco Aguirre se plantaron con personalidad, con la motivación de llegar al choque con dos victorias sobre Croacia (1-0) y Ecuador (2-1) y con la ilusión de acabar con tercia de triunfos por primera vez en el certamen.

¿Cómo fue el gol de Borgetti?

Tras un claro dominio de Italia en los primeros minutos, con un discutido gol anulado por fuera de lugar a Filippo Inzaghi al 12', un mano a mano errado de Francesco Totti frente a Óscar Pérez al 18' y otro tiro libre del '10' que pasó cerca del poste, al minuto 23, apareció el juego colectivo azteca.

Al minuto 33, el Tricolor tejió una de las mejores jugados en sus participaciones mundialistas, entre 'Cabrito' Arellano, Gerardo Torrado, Manuel Vidrio, Ramón Morales, Braulio Luna y Cuauhtémoc Blanco, que con una chispa de ingenio mandó trazo elevado al área hacia Jared Borgetti, quien realizó lo imposible.

De espaldas a la portería, fuera de posición, recargado al lado izquierdo, en movimiento alejándose del arco y con la marca encima de la leyenda azzurra, Paolo Maldini, Jared giró el cuello e impactó el esférico, que techó y dejó estático a otro monstruo italiano, Gianluigi Buffon, un tanto que hizo recordar a Linda Blair, en el filme del Exorcista, y que fue cafeína pura para los mexicanos aquella mañana.

La Azzurra pidió clemencia

Con el tanto, el Tricolor creció, tomó confianza y estuvo cerca del 2-0, primero Arellano en una pared dejó el balón a nada de la línea de gol, 'Ramoncito' mandó riflazo encima del larguero y hasta Joahan Rodríguez le entró al festín con disparo que rozó el poste derecho de Buffon, pero cuando menos se esperaba, Italia igualó al 84' con Alessandro del Piero en un descuido de la zaga mexicana.

Cuauhtémoc Blanco en el partido contra Italia, en Corea-Japón 2002. l AFP

El empate le daba el boleto a ambos a la siguiente fase, sin embargo, vino lo impensado, con una anécdota que salió a la luz después, cuando la escuadra azteca buscaba activamente la victoria, figuras como Maldini, Cannavaro se pusieron nerviosos y se acercaron al Temo para  pedirle que “por favor” ya no atacaran que la paridad les servía a ambos y debían dejar que el tiempo se agotara, lo que finalmente sucedió