La tercera entrega de "El juego del calamar" pudo haber cerrado con un tono completamente distinto. Así lo reveló Hwang Dong-hyuk, creador de la exitosa producción surcoreana de Netflix, en una entrevista exclusiva con el medio especializado Variety, donde confirmó que se grabó un final alternativo para el protagonista Gi-hun.

En esta versión, el personaje interpretado por Lee Jung-jae decidía dejar atrás la confrontación con la organización de los juegos y reencontrarse con su hija.

“En este final alternativo, Gi-hun subía al avión y se iba. Estaba con su hija. La cámara se acercaba lentamente a su rostro mientras la voz del reclutador sonaba, y luego corte a negro”.

La escena fue considerada como cierre definitivo del arco emocional del personaje, pero finalmente fue desechada en favor de un enfoque más crítico y abierto.

Según explicó Dong-hyuk a Variety, mantener la escena en la que Gi-hun no sube al avión fue una decisión deliberada para enfatizar su transformación ideológica y su nueva postura frente al sistema que lo destruyó.

“La historia no terminaba ahí. Queríamos mostrar que Gi-hun ya no era la misma persona. El hecho de que no suba al avión es una declaración de que no va a quedarse callado”.

Este desenlace, que se convirtió en el canon oficial de la serie, apunta a un posible regreso del personaje en una cuarta temporada, ahora como alguien dispuesto a enfrentar a los responsables del juego.

El creador también confirmó que la versión alternativa sí fue filmada durante la producción de la tercera temporada, pero que no está contemplado su lanzamiento inmediato:

“Existe. Está grabado. Tal vez en algún momento lo mostremos, pero por ahora forma parte del proceso creativo”.