A medida que se acerca la Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA ha lanzado una innovadora estrategia para que los aficionados se sientan parte del evento. A través de una iniciativa llamada "Super Shoutout", los seguidores podrán pagar para que su nombre y país aparezcan en las pantallas de los estadios durante los partidos de la fase de grupos.
El costo de esta experiencia, según ha informado The New York Times, es de 79 dólares como oferta de lanzamiento, aunque su precio regular será de 99 dólares más impuestos. Esto equivale a unos 1,724 pesos mexicanos, posicionándose como una nueva opción de monetización dirigida directamente al público.
¿Cómo se hace la compra del portal?
La compra se realiza en el portal oficial fanspotlight.fifa.com, donde se pueden adquirir hasta cuatro menciones por transacción. Los aficionados tienen la libertad de elegir cualquiera de los 72 partidos de la fase de grupos y el equipo al que desean mostrar su apoyo.
Sin embargo, la letra pequeña de los términos y condiciones revela detalles importantes. Aunque la publicidad sugiere que el mensaje aparecerá "durante el partido", el documento legal aclara que las proyecciones se realizarán antes del inicio del encuentro, no mientras el balón esté en juego. Además, la FIFA no garantiza ni el momento exacto ni la ubicación del mensaje en las pantallas, ya que la disponibilidad es limitada y se gestiona por orden de llegada.
Con esta iniciativa, la FIFA busca capitalizar el deseo de los aficionados de ser más que simples espectadores. En lugar de destinar las pantallas gigantes exclusivamente a sus grandes patrocinadores, el organismo ha decidido vender pequeños espacios al público general, convirtiendo un activo corporativo en un producto de consumo masivo.
Esta estrategia comercial responde a una tendencia creciente en la que los consumidores valoran más las experiencias memorables que los bienes materiales. Estudios de consultoras como McKinsey & Company e Ipsos indican que aproximadamente el 76 por ciento de las personas prefiere invertir en vivencias que generen un vínculo emocional con un evento o una marca.
Asimismo, informes de Deloitte señalan que las plataformas de interacción con aficionados (fan engagement) y las microtransacciones digitales están experimentando un crecimiento de dos dígitos. En eventos masivos, los ingresos generados por estos micropagos ya rivalizan con el gasto promedio en alimentos y bebidas, consolidándose como una fuente de ingresos clave para los organizadores.
Negocio no del todo nuevo
Este modelo de negocio no es del todo nuevo en el mundo del deporte. Un caso de éxito fue el programa de ladrillos conmemorativos del Arsenal FC para la inauguración del Emirates Stadium. En la iniciativa "Armoury Square", los seguidores pagaron entre 50 y 150 libras para grabar su nombre en ladrillos que forman parte de la estructura del estadio.
De manera similar, los Boston Red Sox de béisbol han monetizado el sentido de pertenencia de su afición. A través de diversos programas, la franquicia ha vendido placas personalizadas que permiten a los seguidores dejar su nombre grabado de forma permanente en el icónico "Green Monster" del Fenway Park.

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