Las autoridades establecieron el 30 de junio de 2026 como fecha límite para vincular las líneas celulares con la CURP. Quienes no cumplan con este requisito podrían enfrentar la suspensión de su servicio telefónico a partir del 1 de julio.
La medida forma parte de la estrategia impulsada por el Gobierno federal para combatir delitos como la extorsión telefónica y el fraude mediante la identificación de los titulares de las líneas móviles.
¿Qué pasará con las apps bancarias?
Si una línea es suspendida, el usuario dejará de tener acceso a llamadas, mensajes SMS y datos móviles. Aunque las aplicaciones bancarias seguirán instaladas en el dispositivo, algunas de sus funciones podrían verse afectadas debido a que muchas instituciones financieras utilizan el número telefónico para verificar la identidad de sus clientes.
Esto significa que los usuarios podrían tener dificultades para:
Recibir códigos de seguridad por SMS.
Autorizar transferencias bancarias.
Recuperar contraseñas.
Validar movimientos sospechosos.
Reactivar sesiones en nuevos dispositivos.
Sin una línea activa, estos procesos podrían complicarse o incluso impedir temporalmente el acceso a ciertas funciones de la banca móvil.
No solo afecta a los bancos
La suspensión de la línea también podría impactar otras plataformas que dependen del número telefónico para autenticación, como aplicaciones de mensajería, servicios gubernamentales y herramientas digitales vinculadas al celular.
Expertos recomiendan revisar qué cuentas tienen asociado el número telefónico y realizar el registro antes de la fecha límite para evitar contratiempos en servicios financieros y de comunicación.

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