Tengo 28 años y llevo poco más de dos años con mi novio. En muchos aspectos nuestra relación es buena. Tenemos gustos parecidos, nos llevamos bien con nuestras familias y, hasta hace poco, pensaba que habíamos construido una relación bastante sana.

El problema es que hay algo que ha ido desgastando mi autoestima poco a poco y no sé si estoy exagerando o si realmente tengo motivos para sentirme mal.

Mi novio siempre ha sido muy abierto respecto a sus relaciones anteriores. Desde que nos conocimos me habló de algunas de sus exnovias y nunca me molestó. Todos tenemos pasado y jamás he esperado que finja que esas personas no existieron.

Sin embargo, con el tiempo empecé a notar algo extraño.

Durante conversaciones sobre nuestra relación, él mencionaba constantemente experiencias que había vivido con otras parejas.

Al principio eran comentarios aislados.

Decía cosas como: "Mi ex era muy espontánea" o "Con una de mis ex viajábamos mucho". No le daba importancia porque parecían anécdotas normales.

Pero después los comentarios comenzaron a aparecer en momentos cada vez más incómodos.

Una noche estábamos hablando sobre nuestras vacaciones y me dijo que una de sus ex organizaba viajes increíbles y que tenía una facilidad impresionante para encontrar lugares especiales.

Otro día comentó que una antigua novia era mucho más aventurera que yo.

En otra ocasión mencionó que una ex tenía más iniciativa en ciertos aspectos de la relación.

Cada comentario por separado parecía inofensivo.

El problema era la frecuencia.

Empecé a sentir que estaba compitiendo con personas que ni siquiera conocía.

Lo peor ocurrió hace unos meses.

Durante un momento íntimo hizo un comentario que me dejó completamente congelada.

No fue que me llamara por otro nombre ni nada parecido, pero hizo una comparación directa con una experiencia que había tenido con una exnovia. Intenté fingir que no me había afectado, pero por dentro estaba destrozada.

Después de eso empecé a prestar más atención y me di cuenta de que no era la primera vez.

Simplemente era la primera vez que lo hacía de una forma tan evidente.

Cuando finalmente reuní valor para hablar con él, me dijo que estaba exagerando.

Según él, solo estaba siendo sincero y no entendía por qué me molestaba.

Me dijo que todos tenemos experiencias pasadas y que comparar es algo natural.

Incluso llegó a decir que el hecho de que él me contara esas cosas demostraba confianza y transparencia.

Intenté explicarle que no me molestaba que hubiera tenido otras parejas.

Lo que me dolía era sentir que constantemente estaba siendo evaluada frente a ellas.

Que cualquier cosa que hacía parecía terminar en una comparación.

Su respuesta fue que yo tenía problemas de inseguridad.

Y quizás tenga razón.

Desde entonces no dejo de preguntarme si el problema soy yo.

Pero también he notado algo preocupante.

Cada vez que estamos juntos me descubro pensando en esas mujeres.

Me pregunto si eran más atractivas.

Si eran mejores parejas.

Si hacían cosas que yo no hago.

Si él realmente las extraña.

Antes me sentía segura en mi relación.

Ahora siento que siempre estoy intentando estar a la altura de personas que ya no forman parte de su vida.

Hace unas semanas ocurrió algo que terminó de hacerme escribir esta historia.

Estábamos cenando con unos amigos cuando alguien preguntó cómo nos habíamos conocido.

La conversación era divertida hasta que mi novio, entre risas, empezó a contar que una de sus ex tenía una personalidad completamente opuesta a la mía y añadió que todavía le parecía fascinante la forma en que ella veía la vida.

Todos se quedaron en silencio unos segundos.

Nadie dijo nada.

Pero yo sentí una vergüenza enorme.

Esa noche lloré en el baño para que él no me escuchara.

No porque pensara que seguía enamorado de ella.

Sino porque me di cuenta de que ya no me sentía suficiente.

Ahora me encuentro comparándome con mujeres a las que nunca he visto y que probablemente ni siquiera saben que existo.

Y no sé qué me duele más: las comparaciones o que él siga diciendo que todo está en mi cabeza.

Ya no sé si estoy exagerando, o si tengo el derecho de sentirme así

¿Es posible mantener una relación sana cuando una persona sigue trayendo a sus ex a la conversación de forma recurrente?

¿Estoy interpretando mal sus comentarios?

¿Debería preocuparme que siga hablando de ciertas exnovias con admiración después de tantos años?

Marilú te aconseja...

¿Es normal sentirte mal cuando tu pareja te compara constantemente con sus ex? Sí. Porque el problema no es que tenga pasado, sino que esas relaciones sigan ocupando tanto espacio dentro de la relación actual. Cuando alguien menciona repetidamente a sus exparejas —especialmente en momentos íntimos o vulnerables— es natural empezar a sentir que estás siendo evaluad@ frente a personas con las que ni siquiera puedes competir. Y algo importante: que él diga que “estás exagerando” no elimina el impacto emocional de lo que estás viviendo. Una relación sana no requiere borrar el pasado, pero sí tener sensibilidad para entender qué cosas fortalecen la intimidad… y cuáles terminan desgastando la autoestima y la conexión emocional.

Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. / @marilu_psicoterapeuta

Marilú Álvarez es sexóloga especializada en terapia individual y de pareja. Cuenta con formación en Análisis Existencial y Logoterapia, EFT (Emotionally Focused Therapy), EMDR para reprocesamiento del trauma y Terapia Narrativa. Su enfoque terapéutico es humanista y existencial, centrado en acompañar a las personas en procesos de autoconocimiento, crecimiento personal y fortalecimiento de sus relaciones.

  • marilu@terapiaconsentido.com

  • Instagram: @marilu_psicoterapeuta

  • Tiktok: @marilupsicoterapeuta